Agentes de la Policía Nacional de España, desarticularon una organización criminal asentada en la localidad de Almargen, Málaga, dedicada a la explotación laboral de mujeres de origen nicaragüense en el sector del cuidado de personas mayores.
La investigación se inició en octubre a través del Servicio de Atención a las Víctimas de Trata de Seres Humanos, con la colaboración del Ayuntamiento y la Policía Local de Almargen, así como de autoridades policiales nicaragüenses mediante INTERPOL.
De acuerdo con los datos, la red era liderada por una ciudadana nicaragüense y su pareja española, apoyados por familiares y colaboradores. Una agencia de viajes en Managua servía de tapadera para entregar documentación, dinero y aleccionar a las víctimas para pasar controles fronterizos. La líder de la red contactaba a las mujeres ofreciéndoles empleo como empleadas domésticas internas en España.
Al llegar al país, las víctimas eran trasladadas a un domicilio en Almargen, donde realizaban tareas de limpieza sin remuneración y se les exigía el pago de 200 euros diarios por alojamiento hasta conseguirles un puesto. Las condiciones laborales reales consistían en disponibilidad las 24 horas del día, los siete días de la semana, con un sueldo precario, sin derechos a festivos, vacaciones, contrato ni seguridad social.
Ante las condiciones abusivas, las víctimas que decidían abandonar el empleo enfrentaban deudas impuestas de 5.000 euros, las cuales debían saldar en cuotas mensuales de 350 euros que aumentaban en 100 euros como penalización en caso de deserción, sin contar con pasaje de retorno a su país.
Como resultado del operativo policial, que incluyó dos entradas y registros en la provincia malagueña, se practicaron detenciones vinculadas a este entramado, el cual operaba en paralelo a otra investigación por explotación laboral en la provincia de Palencia.
