El Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua emitió una respuesta a los gobiernos de Bolivia y Chile, los cuales criticaron la eliminación de los procesos electorales en el país.
Las autoridades nicaragüenses señalaron que su administración no interfiere en los asuntos y problemas internos de otros Estados. Este intercambio se produce tras diversos pronunciamientos de gobiernos latinoamericanos que calificaron las declaraciones de Daniel Ortega como un retroceso en los derechos y las prácticas democráticas.
Hasta el momento, se desconoce cuáles serán las medidas concretas que adoptará la Asamblea Nacional en conjunto con el Consejo Supremo Electoral.
