Tres nicaragüenses deportados desde Estados Unidos hacia el continente africano fueron identificados como Luis Carlos Mendoza Santamaría, Kenis López e Isaac Cruz. Los afectados, quienes fueron arrestados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), alegan que contaban con procesos de protección vigentes en territorio estadounidense.
Los deportados arribaron a la República Centroafricana el pasado 28 de agosto. Desde su llegada, los connacionales han denunciado una serie de situaciones críticas y abusos cometidos por oficiales migratorios estadounidenses durante sus detenciones.
Isaac Cruz denunció haber sufrido graves abusos durante su detención por parte de las autoridades de Estados Unidos. Por su parte, Kenis López también formuló acusaciones públicas contra los oficiales de migración estadounidenses por malos tratos.
En el caso de Luis Carlos Mendoza Santamaría, fue detenido durante una cita migratoria rutinaria para el registro de huellas dactilares, momento en el cual se le aplicó un proceso de deportación. Además, denunció que las autoridades estadounidenses retienen su pasaporte.
Actualmente, el grupo enfrenta una situación de vulnerabilidad en un continente desconocido, donde carecen de rumbo fijo y enfrentan restricciones severas a su movilización, sumado a problemas de acceso a servicios básicos como agua y energía eléctrica.
Organizaciones y personas desplazadas señalan que las medidas implementadas bajo la nueva administración de Donald Trump han derivado en violaciones a los derechos humanos de migrantes que mantenían solicitudes de asilo u otros procesos abiertos de regularización en Estados Unidos.
La situación afecta no solo a ciudadanos nicaragüenses, sino también a migrantes de nacionalidades venezolana y cubana, quienes han declarado que no registraban antecedentes delictivos y se encontraban cumpliendo trámites migratorios al momento de su arresto y expulsión.
