El migrante nicaragüense Luis Carlos Mendoza Santamaría fue detenido tras acudir a una cita rutinaria de inmigración para el registro de huellas y posteriormente deportado a la República Centroafricana, África. El afectado sostiene que contaba con protección bajo la Convención contra la Tortura, un extremo que las autoridades migratorias refutan.
Mendoza Santamaría indicó que fue enviado a dicho destino sin portar pasaporte y sin conocer inicialmente el lugar al que sería trasladado. Por su parte, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) argumentó que el ciudadano se encontraba sujeto a una orden definitiva de expulsión y que las afirmaciones sobre un estatus legal que lo protegiera de la deportación son falsas.
Actualmente, el deportado manifiesta temor por su seguridad y reporta barreras de comunicación, debido a que solo domina el inglés y el español, mientras que en el sitio donde se encuentra se emplean idiomas locales, reporta Univison 14.
