La administración de Nasry Asfura ha notificado el retiro de Honduras de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), organismo con sede permanente en Managua, Nicaragua.
Como consecuencia de esta determinación, los representantes hondureños ante dicha instancia, Óscar Fernando Chinchilla Banegas y Gloria Guadalupe Oquelí Solórzano, retornaron al país tras la pérdida de sus privilegios diplomáticos.
Fuentes oficiales citadas por medios locales indicaron que la decisión responde a una medida de orden presupuestario. El objetivo del Gobierno hondureño es redirigir los fondos destinados al organismo regional —estimados en 700,000 dólares anuales— hacia programas nacionales de salud, educación e inversión social.
