Un ataque armado perpetrado por una banda durante la noche del domingo 23 de agosto en un campamento de desplazados ubicado en una iglesia en Kenscoff, al sureste de Puerto Príncipe, dejó un saldo de 47 muertos y 22 heridos, según informó el alcalde Massillon Jean.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la cifra de personas fallecidas podría aumentar en las próximas horas. Asimismo, se reportó el secuestro de varias personas por parte de la organización criminal.

Las autoridades de Haití condenaron los hechos y se comprometieron a reformar la seguridad, en un contexto en el que el país atraviesa una profunda crisis de inseguridad, política y económica, y donde las pandillas han ganado terreno.
