Libertad religiosa, la realidad de la iglesia en Nicaragua

En Nicaragua, la Iglesia Evangélica se enfrenta a un entorno complejo en lo que respecta a la libertad religiosa. Si bien algunos creen que existe libertad para practicar el cristianismo, otros sostienen que se mantiene una persecución, espacialmente a las personas que no aprueban las políticas del gobierno. 

La organización internacional Puertas Abiertas, en su “Lista Mundial 2026” ubica al país centroamericano en el puesto 37, de 50 países analizados, describiendo como “persecución severa” el caso de los cristianos nicaragüenses. 

“Los cristianos siguen teniendo influencia en Nicaragua, y esta es una de las razones por las que el gobierno los persigue, con el objetivo no solo de silenciar a la iglesia, sino de socavar su credibilidad y evitar que su mensaje se propague”, denuncia la organización. 

Según Puertas Abiertas el tipo de persecución que se recibe la describen como “Paranoia dictatorial, opresión comunista, postcomunista, corrupción y crimen organizado”, si bien no existen datos exactos de los casos de persecución cristiana en Nicaragua, diversas organizaciones han intentado hacer una valoración de la libertad religiosa en el país, para poder denunciar a nivel internacional.

El Informe Anual de la Comisión de Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Mundial, USCIRF, por sus siglas en inglés, de 2025, afirma que las condiciones de libertad religiosa en Nicaragua siguieron siendo “deplorables” en 2024. El gobierno, liderado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, continuó reprimiendo la libertad de religión o de creencias mediante detenciones arbitrarias, encarcelamientos y exilio de líderes y fieles religiosos. El informe señala que estas acciones han acercado a las autoridades a su objetivo de silenciar las voces cristianas críticas.

Cristianos detenidos en Nicaragua

Efrén Antonio Vílchez López es un pastor cristiano Evangélico que también dirige una funeraria familiar. Está afiliado a la Asociación de Ministerios Capilla del Espíritu (MECE) del Centro Misionero Internacional Capilla del Espíritu y era conocido por su colaboración interdenominacional con 111 iglesias diferentes. Grupos cristianos extranjeros lo solicitaban con frecuencia para ayudar a organizar eventos públicos de gran magnitud. El pastor Vílchez López también tiene un historial de críticas al gobierno de la copresidendencia de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Durante las manifestaciones de 2018, publicó declaraciones condenando el uso de la violencia contra los manifestantes. En 2019, tras increpar a policías que rodeaban su casa con frecuencia, fue brutalmente golpeado, causándole fracturas en la mano. 

El 15 de mayo de 2022, mientras el pastor trabajaba en la funeraria de su casa en San Rafael del Sur, recibió una llamada solicitando un ataúd. Al salir de su domicilio para atender el encargo, fue golpeado y detenido por agentes de policía. No se le informó de los cargos en su contra. Los familiares del pastor Vílchez López no recibieron ninguna información sobre su paradero durante tres días. 

La noche del jueves 17 de julio de 2025, en Jinotepe, Carazo, policías uniformados y armados, junto con oficiales “voluntarios” vestidos de negro y azul y con pasamontañas, llevaron a cabo un operativo coordinado. Irrumpieron en las viviendas del pastor Rudy Palacios Vargas, su hermana Jéssica Palacios Vargas, y sus cuñados Pedro José López y Armando José Bermúdez Mojica. También detuvieron a Mauricio Alonso Petri, activista político y amigo del pastor, junto a su hijo mayor, del mismo nombre, quien forma parte del equipo de alabanza en la iglesia del pastor Vargas. Asimismo, fue arrestada Olga María Lara Rojas, amiga de la familia y exconcejal política, cristiana protestante y miembro de otra iglesia.

El 25 de agosto, tras 38 días en condición de desaparición forzada, Mauricio Alonso Petri fue entregado a su familia sin vida. Una fuente cercana al caso reveló a un medio de comunicación que “Lo que le dijeron a la familia es que el señor se sintió mal y lo llevaron al Instituto de Medicina Legal. Que los policías fueron amables y lo llevaron a atenderlo, y que falleció allí, en la morgue. Pero, ¿quién cree eso? ¿Por qué no lo llevaron a un hospital para atenderlo? ¿Quién va a dar primeros auxilios en Medicina Legal?”.

Alonso Petri se convirtió en el cuarto opositor que muere en custodia de las autoridades policiales en Nicaragua y hasta la fecha no se emite un comunicado en donde se expliquen las causas de su muerte. 

El lunes 22 de diciembre de 2025 el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, a través de la Procuraduría General de la República, reconocieron la detención de Palacios y sus familiares, bajo la acusación de “No son pastores, son malhechoras”. 

El sábado 10 de enero de 2026, el régimen de Ortega liberó a 24 presos políticos, entre ellos el pastor evangélico Rudy Palacios y cuatro de sus familiares: Jessica María Palacios Vargas, Olga María Lara Rojas, María José Rojas Arburola y su esposo Pedro José López Calero.

Según datos del Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, de las 24 personas liberadas, 6 no estaban en las listas oficiales, lo que confirma una existencia de un subregistro de detenciones. En su lista oficial aún quedan 40 personas bajo custodia.

La ley como método de persecución 

Desde 2018, se han cerrado más de cinco mil instituciones, pero el lunes 19 de agosto de 2024 el país alcanzó un récord al retirar el registro legal de 1500 organizaciones, siendo la mayoría de ellas iglesias o asociadas a grupos religiosos.

Para la comunidad evangélica se vuelve cada vez más difícil poder acceder a un registro de sus iglesias e instituciones.

Pablo es un pastor evangélico que formó parte del Servicio Militar Patriótico (SMP) entre 1979 y 1990, tras ser reclutado de manera forzada. Durante la guerra, descubrió el evangelio, aprendió a orar y a vivir su fe. La experiencia en el SMP le dejó profundas secuelas psicológicas, por lo que decidió retirarse del ejército y, en el año 2000, fundar su propia iglesia.

Sin embargo, su decisión de abandonar el ejercito trajo la consecuencia de ser considerado por el Frente Sandinista de liberación Nacional (FSLN) como traidor, llegando al punto de negar la inscripción de sus hijos al colegio, pocas ofertas laborales para su esposa y la negación de la inscripción de su iglesia. 

“Hablamos con la iglesia, que cuenta con aproximadamente 31 miembros, y decidimos empezar a reunirnos en los hogares por el momento”, relata Pablo. 

El 28 de febrero de 2023 fue aprobada la creación de la Ley 1.115 Ley General de Regulación y Control de Organismos Sin Fines de Lucro (OSFL). Donde se establece el marco legal para regular a los organismos sin fines de lucro, desde su registro hasta sus obligaciones y derechos, se establece que el Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de Registro y Control de Organismos sin Fines de Lucro, es el ente regulador principal. Otorga facultades al Ministerio para supervisar las actividades de los OSFL, incluyendo la revisión de su información financiera.

En el art 45 de la ley se designan 10 prohibiciones a los OSFL, entre ellas “ identificarse públicamente con denominación distinta a la registrada; realizar actividades para lucro personal de sus miembros; distribuir entre sus miembros dividendos, utilidades, remanentes financieros o materiales provenientes de donaciones, aportes públicos o excedentes de cualquier naturaleza obtenidos conforme a sus objetivos y fines; realizar actividades directas o indirectas que impliquen proselitismo político. Las OSFL no pueden intervenir en asuntos de políticas partidarias, ni violentar sus objetivos para la cual fue creada y registrado en el país”, entre otros.

El Artículo 21 de la nueva constitución política de Nicaragua establece que: “El Estado es laico y asegura la libertad de culto, fe y prácticas religiosas en estricta separación entre el Estado y las iglesias. Al amparo de la religión, ninguna persona u organización puede realizar actividades que atenten contra el orden público. Las organizaciones religiosas deben mantenerse libres de todo control extranjero”.

¿Como viven las juventudes esta realidad?

José es un joven de 18 años, es parte del grupo de alabanzas de su iglesia y sueña con ser pastor, para él, el papel de la iglesia cristiana en Nicaragua es dar un “mansaje de salvación”, sin dejar por fuera a nadie.

José sostiene que la participación de la iglesia en la política debe ser meramente estratégica, explica que al estar en espacios públicos junto a las autoridades es más fácil poder predicar a la población nicaragüense, sin embargo, advierte que meterse en la política es fallar a la misión de la iglesia.

“La iglesia cristiana no debería, los evangélicos no deberíamos meternos mucho en lo que es la política, ya que no es el lugar en el que el Señor nos mandó, ya que de hecho en la Biblia se nos dice que tenemos que respetar las leyes terrenales, pero siempre defendiendo primeramente la ley de Dios, porque si una persona, un representante de la Iglesia Cristiana se mete tanto en la en la política, ¿qué es lo que va a pasar? Que va a perder sus valores de cristiano y se va a enfocar más en lo que es político. Y entonces eso lo va a apartar de la visión”, agrega José.

Por su parte, Alberto, otro joven cristiano consultado por Infomedio sostiene que el papel de la iglesia siempre debe ser a favor de los desfavorecidos, con una postura de denuncia ante las injusticias. 

“Siempre debe de condenarse lo malo, siempre debe de condenarse también el abuso de poder”, expresó. 

Para Alberto, la persecución cristiana afecta de manera más fuerte a la religión Cristiana Católica, sin embargo, la vigilancia que se tiene hacia los evangélicos en Nicaragua y a sus actividades es constante y debilita el ejercicio de la libertad religiosa.

Alberto cuenta como en su congregación que es una de las más grandes del país, en varias ocasiones han negado de realización de eventos juveniles, de evangelización y humanitarios.

Actividad de Ríos de Agua Viva en plaza La Fe en Managua

“En una ocasión hace como unos 2 años nosotros lo hicimos, anduvimos cerca del alrededor donde queda la iglesia, anduvimos como en tres barrios aledaños. Y ya al finalizar como una hora después a la propia iglesia llegó una persona, se presentó como un inspector de la policía, andaba de civil. Y esa persona eh… preguntó que qué andábamos haciendo, llevó una de las hojitas que nosotros andábamos dando y dijo, «Esto andaban dando a ustedes, de qué se trata, quería saber de dónde viene esto, qué es lo que se hace, eh… pidió el nombre del pastor encargado de la iglesia y varias cosas más”, comentó. 

También menciona que existen congregaciones que si tienen permitido realizar actividades como la iglesia Ríos de Agua Viva, sin embargo esto se debe a su cercanía con la familia presidencial y no refleja la realidad que viven en el país.

José y Alberto concuerdan que en Nicaragua deben de reinar la sana convivencia, el respeto a los derechos y la libertad de culto. De igual manera apunta a que las personas que fueron obligadas al exilio, entre ellas lideres religiosos, pastores y hermanos de congregación deben volver a Nicaragua y vivir sin miedo a ser perseguidos. 

“La situación de los cristianos en Nicaragua sigue deteriorándose rápidamente. El presidente Ortega y su esposa atacan con frecuencia a las voces disidentes del régimen, especialmente cuando se trata de líderes de iglesias. Estos dirigen una gran hostilidad contra los líderes cristianos mediante detenciones arbitrarias, exilio y confiscación de propiedades de la iglesia”, agrega Puertas Abiertas.

Las prohibiciones y los escudos del régimen

La represión gubernamental no solo alcanza a nacionales, las personas que pretendan ingresar al país también tienen que acoplarse a reglas que imponen y que rayan en lo absurdo en muchos de los casos.

En Costa Rica, mediante carteles, las agencias de viaje informaron a las personas que pretenden ingresar a Nicaragua que no está permitido el ingreso de periódicos, libros y biblias, algo que en el último mes ha generado mayor preocupación para la comunidad cristiana.

Sin embargo, luego de que se diera a conocer de forma más publica esta norma, las autoridades evangélicas en Nicaragua emitieron comunicados en donde afirman que en el país existe pleno ejercicio del derecho a la libertad religiosa.

Las organizaciones que emitieron comunicados fueron; Federación de Iglesias Evangélicas nicaragüenses, Asambleas de Dios de Nicaragua, Fundación Cristiana Samaria, Iglesia de Dios en Nicaragua, Centro Inter eclesial de Estudios Teológicos y Sociales, Pastores Unidos por la Nación, Asociación de Iglesias Estableciendo el Reino de Jesucristo, Asociación de Iglesias Apostólicas de la Fe en Cristo, Ministerio Restauración y Ministerio Internacional Remanente Fiel.

Esta realidad contrasta el discurso oficial que pretende dar a conocer a Nicaragua como un país, “Cristiano, Socialista y Solidario”, desde la perspectiva gubernamental, los comunicados de las organizaciones evangélicas llegan luego de un año en donde el número de fieles evangélicos detenidos se ha incrementado.

Mas allá de las religiones, el evangelio bajo persecución 

La violación al derecho a la libertad de culto se vuelve un común entre las religiones en Nicaragua, la critica de la iglesia católica hacia el modelo de gobernanza, la persecución y la criminalización de las protestas desde 2018 ha generado una persecución enfatizada hacia sacerdotes, religiosas y feligreses católicos. 

El 24 de enero, la dieciséis de León pretendía realizar una misión de evangelización casa a casa, sin embargo, la respuesta de las autoridades fue negativa, según lo denuncio la abogada e investigadora católica Martha PaatriciaMolina.

“La policía prohibió las misiones que estaban programadas para el próximo fin de semana e instó a todos a quedarse en “sus parroquias” sin salir a predicar la palabra lo que convierte en un fracaso la actividad porque el espíritu de la misma era llevar la Palabra de Dios casa a casa”, publicó en sus redes.

En su último informe, “Nicaragua, una iglesia Perseguida”, Molina contabiliza 302 religiosos/as obligados al exilio, uno es nuncio, cuatro obispos, 149 sacerdotes pertenecientes a diferentes Diócesis del país, tres diáconos, trece seminaristas y 132 religiosas.

La investigación recorre desde el cierre de organizaciones, confiscaciones, profanaciones a templos, amenazas y prohibiciones de expresiones de piedad en público como procesiones, exponiendo un mensaje claro del gobierno, en Nicaragua nada se mueve si no es con el permiso de las autoridades.

Las agresiones que sufre la iglesia católica no son distintas a las de la iglesia evangélica, la persecución afecta directamente a toda persona que predique un discurso que no sea aprobado desde la dirección nacional del partido o de la copresidencia.

Periodista: Elison Altamirano

Este trabajo fue realizado con el auspicio del fondo de Canadá para iniciativas locales de la Embajada de Canadá para Costa Rica, Nicaragua y Honduras.

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