Aumento de homicidios en Costa Rica golpea con mayor fuerza a la población nicaragüense

De acuerdo con el balance anual del OIJ, Costa Rica registró un total de 873 homicidios dolosos en 2025, una de las cifras más altas de su historia reciente. De ese total, 122 correspondieron a personas extranjeras, siendo la población nicaragüense la más afectada, muy por encima de otras nacionalidades.

El informe, elaborado por la Unidad de Análisis Criminal del OIJ, señala que tras las víctimas nicaragüenses se ubican, a considerable distancia, personas de nacionalidad panameña y estadounidense, con seis homicidios cada una. También se registraron víctimas provenientes de países como Jamaica, Colombia, Francia, Perú, Guatemala, Venezuela, Ecuador, Chile, Austria, Canadá, Alemania, El Salvador y España.

Aunque las autoridades judiciales reiteran que la mayoría de los homicidios están vinculados a dinámicas del crimen organizado, especialmente disputas territoriales relacionadas con el narcotráfico, especialistas advierten que estas cifras deben leerse con cautela para evitar discursos estigmatizantes hacia las poblaciones migrantes.

En términos generales, el OIJ ha indicado que la mayoría de las víctimas de homicidio en el país son hombres jóvenes, y que los casos suelen concentrarse en determinadas zonas con altos niveles de conflictividad social y presencia de estructuras criminales.

La población nicaragüense constituye el principal grupo migrante en Costa Rica, lo que explica en parte su mayor presencia en las estadísticas absolutas. No obstante, organizaciones de derechos humanos insisten en la necesidad de analizar estos datos desde un enfoque de derechos, considerando las condiciones de vulnerabilidad social, económica y laboral que enfrentan muchas personas migrantes y refugiadas.

El aumento de los homicidios en Costa Rica durante los últimos años ha encendido alertas tanto a nivel nacional como regional, y plantea desafíos urgentes en materia de seguridad, prevención de la violencia y protección de poblaciones en riesgo, más allá de su nacionalidad.

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