Nicaragüenses figuran entre los migrantes deportados recientemente desde Estados Unidos hacia naciones del continente africano, bajo directrices de la administración de Donald Trump.
De acuerdo con documentos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) obtenidos por la cadena CBS, un grupo de ocho naciones africanas fue designado como destino para estas deportaciones: Burundi, Camerún, República Centroafricana, Guinea Ecuatorial, Eswatini, Liberia, Ruanda y Sierra Leona.
Los informes señalan que el gobierno estadounidense estaría destinando un pago de cinco millones de dólares a los gobiernos receptores por cada país involucrado para aceptar a las personas deportadas.
Si bien los primeros traslados bajo esta modalidad afectaron a ciudadanos de Venezuela y Cuba, la medida se ha ampliado para incluir a nicaragüenses —aunque no se ha especificado la cifra exacta de connacionales afectados—, así como a personas procedentes de Nepal, Turquía e Irán.
