Estados Unidos y Canadá profundizan su guerra comercial. Tras el fracaso de las negociaciones el viernes pasado, el gobierno de Donald Trump impuso el sábado aranceles del 50 % a productos canadienses por un valor aproximado de US$ 20,000 millones. Ese mismo fin de semana, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que Ottawa responderá con aranceles equivalentes, «dólar por dólar», a partir del próximo 8 de septiembre.
El lunes, Trump escaló aún más la disputa: a través de Truth Social, amenazó con duplicar al 50 % los aranceles a los carros, autopartes y acero canadienses a partir del 1 de enero de 2027. El mandatario justificó la medida asegurando que «Canadá ha estado estafando a Estados Unidos durante años». Cabe aclarar que, en el caso del acero, la amenaza no representa en realidad un aumento, ya que el 50 % ya es la tasa arancelaria vigente para ese producto.
Productos ya afectados y su impacto en los consumidores
Los aranceles del 50 % que entraron en vigor desde el sábado —previos al anuncio sobre los vehículos— alcanzan a categorías de productos canadienses que representaron cerca de US$ 1,500 millones en importaciones estadounidenses el año pasado, entre ellos:
- Vino, cerveza y bebidas espirituosas (whisky, vodka y ginebra).
- Productos lácteos: leche, quesos, mantequilla y suero de leche, con compras por US$ 780 millones en 2025.
- Papel para hornear, vasos y platos de papel, además de cartón kraftliner y algunos tipos de madera contrachapada.
Ante la escalada arancelaria y el encarecimiento del transporte y la energía derivado de otros conflictos internacionales, las empresas estadounidenses cuentan con pocas opciones: absorber el costo del arancel, dejar de importar hasta agotar inventarios o buscar nuevos proveedores, aunque esto último no garantiza ahorros si las ventajas de costo o logística de los proveedores canadienses no se replican fácilmente en otros mercados. Por ello, se espera que al menos parte del costo termine trasladándose a los consumidores estadounidenses.
Si Canadá aplica sus aranceles de represalia el 8 de septiembre como lo anunció, es probable que Trump responda con nuevas medidas, lo que intensificaría el conflicto comercial con uno de los principales socios de Estados Unidos.
