El Departamento de Justicia de los Estados Unidos informó sobre la extradición de Armando Morales Obando, de 63 años, quien deberá enfrentar cargos en dos acusaciones formales relacionadas con la fabricación y distribución de documentos de identidad fraudulentos y tráfico de moneda falsificada.
Según los registros judiciales, entre enero y junio de 2020, Morales Obando, residente en Costa Rica, habría conspirado para fabricar y comercializar pasaportes estadounidenses en el sur de Florida. Las acusaciones detallan que el sospechoso negoció la venta de cinco documentos fraudulentos por un valor total de 5,500 dólares, gestionando su envío desde Nicaragua hacia el condado de Broward. Los pasaportes contenían información de identificación de personas reales, pero con fotografías alteradas, pretendiendo ser documentos válidos para viajes internacionales.
Paralelamente, Morales Obando está acusado de participar en una red de falsificación de moneda estadounidense. Se alega que el imputado y sus cómplices produjeron 20,000 dólares en billetes falsos, los cuales fueron intercambiados por 6,000 dólares auténticos.
El ciudadano nicaragüense enfrenta cargos por conspiración para cometer un delito contra los Estados Unidos, fraude de pasaporte, robo de identidad agravado y falsificación de moneda. De ser hallado culpable, las penas máximas incluyen hasta 20 años de prisión por falsificación de moneda, 10 años por cada cargo de fraude de pasaporte, cinco años por cada cargo de conspiración y una sentencia consecutiva obligatoria de dos años por cada cargo de robo de identidad agravado.
El anuncio fue realizado por el fiscal federal Jason A. Reding Quiñones, del Distrito Sur de Florida, junto a representantes del Servicio de Seguridad Diplomática (DSS) y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Las autoridades estadounidenses destacaron la colaboración del gobierno costarricense en el proceso de extradición.
La investigación es liderada por las oficinas del DSS e HSI en Miami, con el apoyo de la Unidad de Investigaciones Criminales en el Extranjero del DSS en San José y el Servicio Secreto de los Estados Unidos. La fiscal adjunta Lindsey Maultasch está a cargo de la litigación de ambos casos.
