El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) informó que se encuentra ejecutando medidas para abordar el flujo migratorio irregular y el consiguiente desvío de recursos económicos hacia Nicaragua. Según los datos oficiales, el 8% de la población total de Nicaragua ingresó de manera irregular a Estados Unidos durante el periodo de la administración Biden.
El reporte técnico detalla que la migración no regulada ha generado un flujo de salida de capital estimado en 6,200 millones de dólares, los cuales son transferidos desde la economía de Estados Unidos hacia territorio nicaragüense en concepto de remesas. La autoridad federal señala que esta dinámica representa una detracción directa de recursos de la nación estadounidense.
La dependencia económica de Nicaragua respecto a estos fondos ha alcanzado niveles críticos:
- Participación en el PIB: Las remesas provenientes de Estados Unidos representan actualmente el 37% de la economía total (Producto Interno Bruto) de Nicaragua.
- Volumen financiero: El monto anual enviado asciende a los 6.2 mil millones de dólares.
El DHS ha calificado la situación actual como insostenible para los intereses nacionales. En consecuencia, el organismo confirmó que se encuentra trabajando en estrategias operativas y legales para poner fin a este ciclo migratorio y financiero.
